Recaudación propia del Chaco: julio registró una nueva caída real y más fuerte que la de junio. La pérdida se estima en $108 millones.


Según un informe realizado por la consultora Politikon Chaco, los ingresos por recaudación provincial del Chaco, en el mes de julio, totalizaron $1.291,7 millones, incrementándose en valores corrientes un 35,7% interanual, y ajustado por inflación, sufrieron una caída en términos reales del 7,7%, manteniendo así su tendencia negativa, y perdiendo un estimado de $108 millones.


El principal concepto de recaudación de la provincia es el impuesto a los Ingresos Brutos, que representa el 75% del total de la provincia el Chaco. En julio totalizó $966,7 millones, con un aumento nominal del 36,5% en relación a igual mes de 2019, por lo cual se observa una caída real del 7,3%, reflejando así “un importante descenso de la actividad económica en el marco de la pandemia”, destacó Politikon.

El impuesto a Sellos, otro de los principales tributos de la provincia (representa el 7,6% del total de la recaudación chaqueña), y que está vinculado fuertemente a la actividad formal, totalizó en julio $98,2 millones y creció un 16,1% respecto a julio 2019: es el primer crecimiento nominal de los últimos cuatro meses, pero en términos reales continúa en descenso (-21,1%).

El impuesto inmobiliario, por su parte, recaudó $8,7 millones, creció por encima de la inflación en julio, por lo que mostró un incremento real del 5,3%; mientras que el resto de los conceptos de recaudación (once ítems en total) totalizaron $218 millones, mostrando una caída real del 3,1%.

Analizando el comportamiento de la recaudación en lo que va del año, y comparándolo con el de las transferencias automáticas de origen nacional (coparticipación y leyes especiales), se observa que “la recaudación propia sufre menos los impactos económicos tanto del arrastre de la recesión económica del 2018/2019 y también de la pandemia: en todos los meses, los incrementos interanuales fueron mayores a los de la transferencias automáticas (especialmente en mayo), pero de igual manera, en todos los meses también perdió contra la inflación, configurando así caídas reales en todo lo que va del 2020”, detallaron desde la consultora.

Hablando específicamente del periodo atravesado por la pandemia, abril fue el piso tocado por la recaudación (habiendo crecido apenas 21,7% en valores corrientes) y vio crecimientos en mayo y junio, para volver a desacelerar en julio. En el caso de la coparticipación, el piso lo vio en mayo (solo 8% de incremento nominal interanual), para recuperarse en junio y volver a descender un julio, mismo fenómeno que la recaudación propia.

Un dato importante a destacar, sin embargo, es la recuperación que muestra el impuesto a los sellos. A diferencia de los Ingresos Brutos, que mantuvo un nivel de variación casi idéntico al total de la recaudación, el tributo a los sellos tuvo un pico de caída muy fuerte en abril (-14,2% nominal) y volvió a caer en mayo y junio, pero en cada uno de esos meses fue desacelerando la caída.

En julio, por el contrario, tuvo su primer incremento en cuatro meses: si bien sigue por debajo de la inflación, muestra que una recuperación de la actividad. “Esto puede atribuirse a mayores operaciones inmobiliarias y a un incremento en los registros seccionales, vinculados a los patentamientos y transferencias de vehículos”, informaron.


En total del 2020, la pérdida real de recursos de la recaudación propia está estimada en $739,6 millones.


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